La cueva de Arpea en el Pirineo navarro – Guía completa

La cueva de Arpea de Navarra no es una cueva al uso, sino una gran oquedad en forma de V invertida que se abre entre las montañas. Su origen se remonta a unos 40 millones de años, cuando la erosión del agua y el viento fue desgastando las capas de roca caliza que se habían formado por la sedimentación de antiguos fondos marinos. El resultado es una espectacular pared rocosa de unos 50 metros de altura y 100 metros de ancho, que muestra las diferentes formaciones geológicas como si fueran los anillos de un árbol.

La cueva de Arpea ha sido utilizada como refugio desde la prehistoria, ya que ofrece una buena protección contra el viento y la lluvia. Tiene un gran valor arqueológico y natural, pues alberga restos de pinturas rupestres, utensilios prehistóricos y una rica flora y fauna. Pero lo que más llama la atención de este lugar es su atmósfera misteriosa y su vinculación con las leyendas locales.

¿Qué leyendas hay sobre la cueva de Arpea?

Según cuentan las leyendas, la cueva de Arpea fue una de las moradas preferidas de las lamias, unas hadas vascas que vivían junto a los ríos y las fuentes. Algunas eran bondadosas y ayudaban a los pastores y a los viajeros, pero otras eran malvadas y seducían a los hombres para llevárselos al fondo del agua o a sus cuevas.

Una de las historias más conocidas sobre la cueva de Arpea cuenta que un joven pastor se enamoró de una lamia que vivía allí, y le regaló su zurrón y su txapela (boina). La lamia le pidió que le acompañara a su cueva, pero el pastor se negó porque tenía miedo. Entonces, la lamia le dijo que si quería volver a verla, tendría que ir a buscarla al amanecer del día siguiente. La lamia le habló desde dentro y le dijo que solo podría entrar si le traía un cordero. El pastor fue a buscar uno, pero cuando volvió la roca seguía en su sitio. La lamia le pidió entonces otro cordero más, y así sucesivamente hasta que el pastor se quedó sin rebaño. Desesperado, el pastor decidió entrar él mismo en la cueva, pero cuando lo hizo se dio cuenta de que había caído en una trampa: la lamia le había engañado para quedarse con sus pertenencias y con su vida.

Ruta: Cueva de Arpea

La cueva de Arpea se encuentra en el municipio de Orbaitzeta, en el valle de Aezkoa, a unos 70 km de Pamplona. Para llegar hasta allí, hay que tomar la carretera NA-140 desde Aoiz hasta Orbaitzeta, y luego seguir por la NA-2030 hasta el cruce con la NA-2040, que lleva a la antigua fábrica de armas de Orbaitzeta. Esta fábrica fue un importante centro de producción de armamento durante los siglos XVIII y XIX, y hoy en día se puede visitar como un museo al aire libre.

Desde la fábrica de armas, hay que continuar por la NA-2040 unos 4 km hasta llegar al cromlech de Organbide, un monumento megalítico formado por piedras colocadas en círculo. Aquí se puede dejar el coche y empezar la ruta a pie hacia la cueva de Arpea, que está señalizada con marcas blancas y verdes. El sendero tiene unos 2 km de longitud y un desnivel de unos 100 metros, y transcurre por un bonito bosque de hayas y robles.

cueva de arpea

¿Qué hacer y qué ver en la cueva de Arpea?

Una vez llegados a la cueva de Arpea, lo primero que llama la atención es su impresionante entrada, que ofrece unas vistas espectaculares del valle y de las montañas. Se puede acceder al interior de la cueva, donde se puede observar la peculiar forma de las paredes y el techo, así como algunas pinturas rupestres que representan animales y figuras geométricas.

Los visitantes suelen aprovechar para visitar otros lugares de interés cercanos, como la estación megalítica de Azpegui, donde se encuentran varios dólmenes y cromlechs que datan del Neolítico y la Edad del Bronce; o la Selva de Irati, uno de los bosques más extensos y mejor conservados de Europa, donde se pueden hacer numerosas rutas de senderismo, bicicleta o esquí.

Más sobre la cueva de Arpea

La cueva de Arpea es un lugar de libre acceso, pero se recomienda llevar linterna para explorar su interior y calzado adecuado para caminar por el sendero y las rocas. Y si te encuentras con alguna dificultad o necesitas ayuda, recuerda que siempre puedes buscar un cerrajero cerca para solucionar cualquier problema con las cerraduras de tu coche o de tu equipo de montaña.

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